Estudio Inmobiliario

Diseñamos y desarrollamos el sitio web ideal para que cada inmueble llegue al cliente correcto.

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Contenido que caduca solo

Un sitio inmobiliario tiene una particularidad que condiciona todo lo demás: su contenido caduca sin que nadie lo toque. Un inmueble se vende y su página deja de tener sentido, pero sigue existiendo, sigue apareciendo en buscadores y sigue recibiendo visitas que no llevan a ninguna parte.

Decidir qué se hace con esas páginas —retirarlas, redirigirlas, dejarlas con un aviso— es una decisión de estructura que conviene tomar antes de publicar la primera, no cuando ya hay doscientas.

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Fichas comparables entre sí

Para que alguien pueda filtrar por zona, tamaño o precio, todas las fichas tienen que tener esos campos rellenos con el mismo criterio. Un inmueble al que le falta el dato desaparece del filtro aunque encaje perfectamente con lo que se busca.

Es trabajo de carga, lento y sin recompensa visible, y sin él la búsqueda no sirve.

Quién actualiza esto cada semana

Un inventario que solo puede tocar quien construyó el sitio es un inventario desactualizado. La pregunta de quién publica, retira y corrige —y con qué facilidad— pesa más aquí que en casi cualquier otro tipo de proyecto.

Dónde poner la frontera entre lo que se administra desde el panel y lo que vive en el código es la decisión que más condiciona el mantenimiento; lo tratamos en artículos sobre desarrollo web.

Las fotos son medio proyecto

En este sector la decisión de contactar se toma mirando fotografías. Un inmueble bien fotografiado y otro fotografiado con prisa reciben una atención tan distinta que el resto del sitio apenas lo compensa.

Eso impone una condición técnica: muchas imágenes grandes, que hay que servir optimizadas o la página se vuelve lenta justo donde más se mira. Es el equilibrio permanente de un sitio inmobiliario.

Trabajo similar en proyectos de desarrollo web.